Resulta que hace unos días fue el día de la maestra jardinera, en memoria de Rosario Vera Peñaloza que fundó el primer jardín de infantes de nuestro país. Mandaron nota para llevar algo especial para merienda, y a Ramiro le tocó llevar "algo dulce". Me pareció algo rápido hacer un pionono de dulce de leche, y si bien mis hijos no tienen problemas con el gluten, opto por hacer lo mismo para todos (además no me iba a quedar sin probarlo!!). Busqué por internet, encontré receta de Osvaldo Gross (hice pequeñas modificaciones, jaja, y adapté suplantando harina común por maizena). Lo único, para quienes no están acostumbrados a estas cocciones, la masa no se dora... ojo con eso, porque uno espera al dorado habitual del trigo, y resulta que después se quiebra con facilidad.
La verdad sale muy bien. Rico y liviano. Yo lo hice más pequeño pero acá les pongo las cantidades de la receta original, calculen que es para 4 personas aproximadamente.
Ingredientes:
4 huevos
25 gramos de azúcar
40 gramos de maizena
Preparación:
Poner en batidora huevos y azúcar y batir a punto letra.
Apagar la batidora, agregar con tamiz la maizena, y mezclar con batidora de alambre con movimientos envolventes.
Poner el contenido en un molde de unos 50 x 30 cm. Es importante que el molde tenga MUCHO rocío vegetal, se pega con facilidad.
Hornear por unos 10 minutos. Sacar (se puede chequear la cocción con palillo), desmoldar en rejilla y dejar por unos minutos tapados con repasador para que no se seque.
Luego enrollar con el repasador para darle la forma, desenrollar, poner el dulce de leche (yo le pongo una capa fina, como para que no empalague), volver a enrollarlo; y ya está listo para cortar y comer.